"Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio."

lunes, 22 de octubre de 2012

Procrastinar all the way.

Tener que estudiar, momento donde soy altamente productiva. Exceptuando la parte de estudiar.

lunes, 15 de octubre de 2012

Locuras lunares


Antes había bicicletas lunares. Exagero y mucho, cuando hablo en plural. 
Antes, había una bicicleta lunar. Mi (nuestra) bicicleta lunar.
No existían las facturas a mi nombre, vos no tenías que pagar el alquiler. Tener más de cincuenta pesos era impensable y si los había, no se sabía bien de dónde habían salido.

Los esfuerzos mentales son inútiles cuando se trata de reconstruir cómo llenábamos los días.
Estoy casi segura que intentábamos hacer algo, aunque no sabría expresar exactamente qué.
Por desgracia, la bicicleta lunar desapareció el día que nos enteramos que el CUIL poseía utilidad más allá de su condición numérica.
Ella no siempre fue lunar, de hecho nunca lo había sido. Su lunaridad se hizo presente de un minuto a otro, de forma tan imperceptible que me atrevo a asegurar que solo se lunarizó para mí. 
Es que vos siempre fuiste más de reírte, y yo siempre anduve cazando señales.
Una vez más me habías convencido de que era absolutamente necesario comprar cigarrillos a altas horas de la noche. Yo, que soy de analizar y no por eso tengo buenas ideas, decidí que podíamos ir si y solo si íbamos en bicicleta, bicicleta lunar.
Deberíamos haber caído en lo inviable de la idea cuando nos tomó quince minutos lograr estabilizarla para que le sea  posible transportar más de un ser humano.  O cuando nos caímos en una avenida, o más claro aun, cuando a lo que normalmente debería haberle llevado quince minutos ser finalizado, ya le sobraban veinte.
Yo creo, lo creí también ese día, que todo eso no importaba. No importaba porque hacía calor, porque parecía no existir nadie más en el mundo, porque nos caímos y más importante aún, porque nos reímos, y nada presenta mejor a un ser humano que saber de qué se ríe.
En fin, ahora no se sabe a dónde fue a parar la bicicleta lunar. Ojalá algún día los CUIL simplemente se extingan, porque solo así ella revelaría su escondite.